Tras la burbuja inmobiliaria y con el nuevo mantra de los gobiernos del pp de recortes para controlar el déficit, viene la burbuja social.
En tiempos de Aznar se dedicaron a vendernos que la construcción era la gran solución para este país, que liberalizando el suelo para permitir construir donde alguien tuviera dinero para hacerlo se generaba actividad económica, que si las viviendas subían de precio a la velocidad de la luz eso suponía que los españoles que tenían una eran más ricos, etc… vamos se creó una burbuja inmobiliaria especulativa que al estallar se ha llevado al país por delante.
Ahora se repite la historia, el PP gobierna y nos intenta convencer que la austeridad, los recortes y el control del déficit es la gran solución para el país, pero a la vez todos los ciudadanos estamos viendo que todo eso lleva a la creación de una nueva burbuja, esta vez social, que si se infla también estallará y no lo podemos permitir.
Los recortes en educación suponen dejar en la estacada a muchos niños y niñas, la eliminación de los educadores de barrio hará que muchos de los que fracasan en la escuela no tengan un apoyo y caigan en la marginación social; los recortes en sanidad crean desesperación en las personas enfermas que no reciben la atención adecuada; los recortes en dependencia están creando problemas graves en muchas familias que no pueden atender a sus dependientes; los recortes en el subsidio de desempleo y en los medios públicos que les ayudan a buscar empleo hace que esas personas no vean futuro. Son tantos los recortes sociales que no acabaría nunca esta relación.
La austeridad nos ha llevado a un círculo vicioso que se retroalimenta y que deja en el camino a millones de personas, y no lo podemos permitir, hay que cambiar el rumbo. Ya permitimos que se creara la burbuja inmobiliaria, no puede ocurrir una segunda vez, hay que luchar por un futuro distinto, y los ciudadanos lo están diciendo alto y claro, las manifestaciones de ayer son otro ejemplo.
Mateo Garreta Alonso
Un saludo.